La fisioterapia para el Alzheimer


Cuando a una persona y a una familia les informan de que el familiar sufre Alzheimer lo primero que se les pasa por la cabeza es falta de memoria. Piensan que su familiar va a sufrir problemas a nivel cognitivo, que se les van a ir olvidando cosas poco a poco. Y en parte así es, pero no es solamente eso y como ocurre en las enfermedades neurológicas, a cada paciente la enfermedad le afecta de un modo.

Aunque el tratamiento primordial para esta patología será el tratamiento farmacológico junto con el tratamiento cognitivo, el tratamiento fisioterápico también puede ayudar a estos pacientes. Se ha demostrado que con el trabajo físico el cerebro trabaja también por ello está también indicada la fisioterapia para estos pacientes. Por suerte cada vez es más frecuente, en centros como el IVANN Instituto Valenciano Neurociencias, que se enfoque la fisioterapia como complemento a los otros tratamientos que el paciente recibe.

Los objetivos que se trabajan en fisioterapia varían según el estado del paciente y su estilo de vida. Si bien siempre se pretende dar la mejor calidad de vida posible y la máxima funcionalidad, dependiendo del paciente este objetivo se traducirá en que sea independiente o por desgracia solo podrá significar que el paciente evite un encamamiento prolongado.

Los problemas físicos que es frecuente encontrar en estos pacientes son inestabilidad e inseguridad en la marcha, caídas, falda de coordinación… Para todos ellos la fisioterapia del IVANN Instituto Valenciano Neurociencias, es un buen aliado para hacer frente a estos dificultades.

Para aquellas personas que empiezan a padecer algunos síntomas por ejemplo que han sufrido algún tropiezo o han caído de forma esporádica el trabajo del equilibrio y de la coordinación es imprescindible. En estos casos, si el paciente comienza el tratamiento de fisioterapia lo más pronto posible tiene muchas más posibilidades de subsanar estos problemillas y retrasar la aparición de otros nuevos. Lo idóneo es que se adquiera la rutina de acudir semanalmente al trabajo físico dirigido por fisioterapeutas, ya sea un trabajo en grupo o un trabajo individual. De este modo el cuerpo se mantiene con buena resistencia física y va adquiriendo nuevas habilidades, por ejemplo hacer movimientos que hacía tiempo no hacía por dolor o por incapacidad física. Además de los beneficios puramente físicos que la fisioterapia les ofrece, ésta también les aporta otros beneficios a nivel cognitivo, donde suelen tener el mayor problema por su enfermedad, el Alzheimer. Al realizar ejercicio físico se estimula también el cerebro exigiéndole una buena ubicación espacial y una buena percepción del movimiento de cada una de las partes de su cuerpo. Si se trata de un ejercicio es de mayor dificultad, se combinan dos o más movimientos lo cual exige buena coordinación de las partes del cuerpo y ubicación espacio-temporal para que el ejercicio se ejecute siguiendo la pauta indicada y no solapando dos movimientos a la vez o retrasando el ritmo de la actividad. Y, junto con todas estas ventajas de la fisioterapia podríamos nombrar algunas más.

Si nos encontramos a un paciente con ya mas restricciones en su día a día, entonces el tratamiento será más individualizado. Centrado en cada uno de los signos que reúne el paciente y de los síntomas que más le preocupan. Hablamos pues de un tratamiento dirigido a ganar independencia o al menos frenar la pérdida de autonomía que puede estar perjudicando al paciente. Si bien siempre es preciso mantener el contacto con la familia de los pacientes, en este tipo de pacientes aún será más relevante. Muchas veces de ese contacto puede depender el éxito del trabajo en la sesión de fisioterapia. Y es que, si lo que se persigue en las sesiones se sigue trabajando en casa y el resto de días, el tratamiento es mucho más global y por supuesto más efectivo. Esta claro que el paciente no va a hacer las mismas cosas con el fisoterapeuta delante que si está solo en casa. Ahora bien, si se les puede pautar tareas más sencillas o hábitos para que en casa también trabajen aunque no estén tan pendientes de ello.

Y en los casos en que la enfermedad está más avanzada la fisioterapia va dirigida a mantener la mejor calidad de vida del paciente. Con ello nos referimos a mantener la mayor movilidad. Con un buen rango de movimiento en todas las articulaciones nos aseguramos que el paciente pueda moverse estando sentado o tumbado, e indica que aún puede tener cierta autonomía. De igual manera que la movilidad, también es importante la fuerza muscular y la resistencia física. Para un paciente será más importante hacer algunos movimientos con los brazos y en cambio otros preferirán mover con fluidez las piernas. Estas diferencias son las que nos ayudarán perfilan el tratamiento para cada persona.

Como veis todos las personas que padecen Alzheimer puede beneficiarse de la fisioterapia. Para todos ellos en el IVANN Instituto Valenciano Neurociencias, ofrecemos un plan de tratamiento fisioterápico personalizado que se adapta a las necesidades e inquietudes de cada uno.

María Gómez Orts, Fisioterapeuta de IVANN, Instituto Valenciano Neurociencias

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