Sexología


La Sexología es la ciencia que estudia el sexo. Sexo viene de sexare (separar, sección…) y comprende todo aquello que tiene que ver con la diferencia, con el hecho de ser, sentirse y expresare como hombre y mujer.

Este hecho de ser hombre” y “mujer”, de tener en definitiva un sexo, es el eje central de la sexología.

Desde este punto de vista, las demandas de tratamiento sexológico pueden ser de distintas clases:

De identidad. Sentirse hombre o mujer.

De orientación. Hacia donde dirijo mis preferencias, teniendo en cuenta mi propio sexo (hombre o mujer) y el de las personas con las que me relaciono (hombre o mujer).

De la interacción. Todo lo que implica encuentro entre hombre y mujer (pareja, afectos, tareas domésticas, crianza familiar, planes de futuro, rupturas…) son cuestiones centrales de interés sexológico.

A modo de ejemplo, no sólo sería una demanda sexológica una eyaculación precoz, una ausencia de deseo o la elaboración de un programa de Educación Sexual para prevenir embarazos y SIDA. También lo sería todo lo relacionado con la convivencia en pareja, hablemos o no de relaciones eróticas.

Todo lo que tiene que ver con la relación entre hombres y mujeres, no sólo lo que le sucede a sus cuerpos y sus genitales al encontrarse; sino lo que les sucede a sus vidas por el hecho de ser hombres y mujeres, son el campo de aplicación de la sexología. Desde este aspecto, la convivencia hombre-mujer es un núcleo privilegiado de la sexología: comunicación, distintas necesidades afectivas, maternidad-paternidad, mediación en separación y divorcios…

En el plano individual todo lo relacionado con heterosexualidad, homosexualidad o transexualidad, serían otros ejemplos de los campos que abarca la sexología.

Y todas estas cuestiones se trabajan o enfocan desde tres formatos: Educación, Asesoramiento y Terapia.