Unidad Fibromialgia y Dolor Neuropático


El Dolor es la evaluación que nuestro Sistema Nervioso Central (cerebro) hace de las sensaciones que le llegan del exterior o interior, cuya finalidad es evitar un daño. Estas sensaciones llegan por las vías específicas del dolor, necesarias para proteger al ser vivo de las situaciones amenazantes. Sin embargo, cuando se lesionan las vías que conducen la información (nervios), se produce un dolor no útil, sino al contrario, innecesario, muchas veces desagradable, crónico, y de difícil tratamiento con las medidas terapéuticas que disponemos actualmente.

El Dolor Neuropático es aquel causado por una lesión o falta de funcionamiento del Sistema Nervioso. Suele ser un dolor intenso, crónico, difícil de explicar por el paciente, y que condiciona su vida. Uno de los grandes problemas asociados a este síntoma es el desconocimiento por parte de la población, e incluso de parte de la comunidad médica, de su origen, diagnóstico y tratamiento efectivo.

Se hacen, por tanto, necesarias Unidades específicas de profesionales con experiencia en este campo, que comprendan y sepan actuar con los mejores medios actuales que hayan demostrado adecuada evidencia científica. Este es el motivo principal de la creación de esta Unidad.

Debido a la complejidad de estos síndromes y al poco conocimiento sobre sus orígenes, diagnóstico y tratamientos, se hace necesario Unidades Multidisciplinares con amplia experiencia en ellos, que se encarguen, de una forma integral y coordinada, de todos los aspectos reseñados anteriormente.
El equipo está compuesto por especialistas en Neurología, Neuropsicología, Psiquiatría, Fisioterapia y Psicologia, formados y especialistas en el tratamiento de la fibromialgia.
El tratamiento del dolor exige una actitud multidisciplinaria que siga las pautas del proceder fisiopatológico y clínico. En primer lugar, debe determinarse el tipo de dolor, analizar sus causas y relacionar sus consecuencias. En segundo lugar, establecer el dolor en el paciente, su vivencia, la influencia que tiene sobre su entorno o aquellas circunstancias por las que el medio incida en la sensación álgida (socioalgesia). Y en tercer lugar, establecidos los componentes diagnósticos se pasa al tratamiento, que conviene sea individualizado a cada caso. En ocasiones, es suficiente un tipo de terapia, pero en muchas otras debe complementarse con actuaciones que converjan en la erradicación del mismo.
Básicamente se dividen en dos: farmacológicos y no farmacológicos. Dentro de los farmacológicos existen medicamentos que actúan, modulan o modifican la percepción dolorosa. Entre los no farmacológicos existen la psicoterapia específica del dolor, la electromagnetoterapia antiálgica y la fisioterapia específica.

Aunque la Fibromialgia es una enfermedad de origen aún no aclarado, se piensa que su base fundamental pueda ser una alteración del Sistema Nervioso Central y por lo tanto, relacionada con el Dolor Neuropático. Muchos de los síntomas principales, como el dolor, fatiga, insomnio o cefaleas asociadas, se pueden interpretar y comprender a través de esta teoría.

El dolor que ocasiona la Fibromialgia, al igual que ocurre con el dolor de origen neuropático, es refractario a terapias eficaces para otros tipos de dolor. Tampoco son efectivos los tratamientos para otros síntomas asociados a esta enfermedad. Los fármacos tienen una eficacia limitada en esta patología. Algunos procedimientos no farmacológicos, como la electroterapia (Terapia Magnética Transcraneal), han demostrado ser eficaces en el abordaje de estos síntomas, pero requieren un estrecho seguimiento por profesionales expertos en Fibromialgia y Dolor Neuropático.

Nuestra voluntad es comprender, explicar, y en último término tratar de mejorar los síntomas asociados y la calidad de vida de los pacientes que sufren estas complejas enfermedades, contando con los mejores medios para ello.