Tipos y Motivos desde una Perspectiva Científica

La autolesión, también conocida como autodaño o autolesión no suicida (ANS), es un fenómeno que ha recibido creciente atención en la psicología y psiquiatría debido a su prevalencia, especialmente en adolescentes y jóvenes. Aunque muchas veces está rodeada de mitos y prejuicios, la investigación científica ha avanzado en comprender qué es, por qué ocurre y cómo se manifiesta.


¿Qué es la autolesión?

Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-5), la autolesión no suicida se define como el acto de dañarse deliberadamente el cuerpo sin intención de suicidio, con la finalidad de regular emociones difíciles, expresar angustia o aliviar el malestar psicológico. Este comportamiento puede ser una forma de afrontamiento ante situaciones de estrés intenso o trastornos emocionales.


Tipos de autolesión

Las formas más frecuentes de autolesión documentadas en estudios científicos incluyen:

  • Cortes y rasguños: Uso de objetos filosos para causar heridas superficiales en la piel. Es el tipo más común y está bien documentado en la literatura clínica.
  • Quemaduras: Provocar quemaduras con cigarrillos, agua caliente u otros objetos.
  • Golpes y contusiones: Autoagresión mediante golpes contra superficies duras o contra uno mismo.
  • Rasgado o pellizcos intensos: Provocarse heridas mediante pellizcos, rasgado de la piel o uñas.
  • Tricotilomanía y dermatillomanía: Arrancarse el cabello (tricotilomanía) o rascarse la piel hasta causar daño (dermatillomanía). Estos comportamientos a menudo se consideran trastornos relacionados, pero también se agrupan bajo autolesión.

Motivos y factores asociados

La evidencia científica apunta a que la autolesión cumple diversas funciones psicológicas:

1. Regulación emocional

La función más comúnmente reportada es la regulación de emociones intensas o abrumadoras. Las personas que se autolesionan suelen hacerlo para disminuir sentimientos de ansiedad, tristeza, ira o vacío, logrando una sensación temporal de alivio o control (Klonsky, 2007).

2. Comunicación y expresión

En algunos casos, la autolesión funciona como un medio para expresar dolor o angustia cuando las palabras no son suficientes o la persona siente que no es escuchada (Nock, 2009).

3. Autocastigo

Algunas personas utilizan la autolesión para castigar sentimientos de culpa o baja autoestima, buscando “expiar” errores o fallos percibidos.

4. Sensación de estar viva

Para quienes experimentan disociación o entumecimiento emocional, autolesionarse puede ser una forma de reconectar con sensaciones físicas y percibirse a sí mismos.


Factores de riesgo y contexto

  • Trastornos psicológicos: La autolesión está relacionada con trastornos como depresión, trastornos de ansiedad, trastorno límite de la personalidad y trastornos del espectro autista.
  • Factores sociales: Situaciones de abuso, maltrato, bullying o conflictos familiares aumentan el riesgo.
  • Factores neurobiológicos: Estudios sugieren que ciertas diferencias en la regulación del dolor y en neurotransmisores pueden predisponer a la autolesión.

Conclusión

La autolesión es un comportamiento complejo que refleja un malestar emocional profundo. Comprender sus tipos y motivos desde la evidencia científica nos permite ofrecer un acompañamiento empático, informado y efectivo. Si conoces a alguien que se autolesiona, recuerda que no se trata solo de detener la conducta, sino de abordar las causas que la motivan con apoyo profesional adecuado.


Referencias:

  • Klonsky, E. D. (2007). The functions of deliberate self-injury: A review of the evidence. Clinical Psychology Review, 27(2), 226-239.
  • Nock, M. K. (2009). Why do people hurt themselves? New insights into the nature and functions of self-injury. Current Directions in Psychological Science, 18(2), 78-83.

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